Qué potencia de luz contratar en casa: guía real para no pagar de más
Elegir correctamente la potencia de luz es una de las decisiones más importantes para optimizar tu factura eléctrica. No se trata de cuánto consumes al mes, sino de cuántos aparatos puedes utilizar al mismo tiempo sin que se corte el suministro.
En España, una parte significativa de los hogares tiene más potencia contratada de la que realmente necesita. Esto implica pagar todos los meses un coste fijo innecesario. Pero también ocurre lo contrario: viviendas que se quedan cortas y sufren cortes cuando coinciden varios electrodomésticos.
En esta guía vas a encontrar:
- Una tabla rápida para orientarte en segundos.
- Un método real para calcular tu potencia exacta.
- Análisis económico del impacto de cada kW.
- Escenarios prácticos según tipo de vivienda.
- Estrategia para optimizar potencia punta y valle.
Tabla rápida: potencia recomendada según tipo de vivienda
| Perfil de vivienda | Potencia orientativa | Nivel de riesgo de pagar de más |
|---|---|---|
| Piso pequeño (1–2 personas, calefacción y agua por gas) | 3,45 kW | Bajo |
| Piso medio estándar (horno, lavadora, aire puntual) | 4,6 kW | Medio |
| Vivienda grande o familia numerosa | 5,75 kW | Medio |
| Vivienda todo eléctrico (termo o calefacción eléctrica) | 5,75 – 6,9 kW | Variable |
| Vivienda con coche eléctrico | ≥ 6,9 kW (optimizable en valle) | Alto si no se optimiza |
Importante: esta tabla es orientativa. La decisión correcta depende de tus hábitos reales de simultaneidad, no solo del tamaño de la vivienda.
Qué es realmente la potencia contratada (sin tecnicismos)
La potencia contratada, medida en kilovatios (kW), es el límite máximo de electricidad que puedes usar al mismo tiempo en tu vivienda.
No es lo mismo que el consumo (kWh). El consumo es la energía total utilizada durante un periodo (por ejemplo, un mes). La potencia es la capacidad instantánea disponible.
Una analogía sencilla: la potencia es el ancho de una autopista. Si es estrecha y entran demasiados coches a la vez, se produce un colapso. En una vivienda, si conectas más aparatos de los que permite tu potencia, el contador limita el suministro.
Desde la reforma tarifaria, puedes contratar dos potencias distintas:
- Periodo punta (P1): días laborables de 8:00 a 00:00.
- Periodo valle (P2): noches, fines de semana y festivos.
Esto abre la puerta a estrategias de optimización que veremos más adelante.
Cuánto impacta realmente cada kW en tu factura
La potencia es un coste fijo diario. Se paga todos los días del año, consumas o no electricidad.
En el mercado regulado (PVPC), los precios oficiales vigentes son aproximadamente:
| Periodo | Precio €/kW día | Precio €/kW año aproximado |
|---|---|---|
| Punta (P1) | 0,07378 € | 26,93 € |
| Valle (P2) | 0,0019 € | 0,70 € |
Si mantienes la misma potencia en ambos periodos, el coste anual aproximado por cada kW sería:
≈ 27,6 € al año por cada kW contratado.
Simulación real: bajar 1 kW
Imaginemos una vivienda que pasa de 4,6 kW a 3,6 kW en ambos periodos.
Ahorro anual estimado:
27,6 € x 1 kW = 27,6 € al año.
Si la vivienda reduce 1,5 kW, el ahorro se aproxima a 41 € anuales.
En mercado libre el coste puede ser superior (entre 35 y 60 € anuales por kW según tarifa), por lo que el impacto puede duplicarse.
Conclusión estratégica: bajar 1 kW no cambia radicalmente la factura, pero es un ahorro estable y permanente. El error frecuente es tener 1–2 kW de más durante años.
Cómo saber si tienes más potencia de la que necesitas
Antes de calcular nada, lo primero es analizar si realmente estás sobredimensionado. En la práctica, muchas viviendas podrían bajar entre 0,5 y 1,5 kW sin notar ninguna diferencia en su día a día.
Estas son las señales más claras de que puedes estar pagando de más:
- Nunca te ha saltado el contador, ni siquiera en invierno o verano.
- Puedes usar horno, lavadora y vitro a la vez sin ningún problema.
- Tu potencia máxima demandada anual está muy por debajo de la contratada.
- Vives en un piso con gas y tienes más de 5 kW contratados.
La clave técnica: potencia máxima demandada
En tu factura eléctrica aparece un dato obligatorio: potencia máxima demandada en los últimos 12 meses. También puedes consultarlo en la web de tu distribuidora (curva de carga).
Este dato indica el mayor pico de potencia que has utilizado simultáneamente en un año completo.
Ejemplo real:
- Potencia contratada: 4,6 kW
- Potencia máxima demandada anual: 3,8 kW
En este caso, hay un margen claro de 0,8 kW que podría ajustarse sin afectar al suministro, siempre que ese pico sea representativo del uso habitual.
Márgenes antes de corte: lo que casi nadie explica
El contador inteligente no corta el suministro exactamente cuando superas la potencia contratada. Existen márgenes temporales y técnicos.
Esto significa que puedes superar ligeramente tu potencia durante unos minutos sin que salte el suministro. Por eso, tener un pico puntual algo superior no implica necesariamente que debas aumentar potencia.
La decisión debe basarse en la frecuencia de los picos, no en un momento aislado.
Cómo calcular qué potencia necesitas realmente
Existen dos métodos fiables: uno basado en datos reales y otro basado en estimación técnica.
Método 1 (recomendado): análisis de curva de carga
Es el método más preciso porque se basa en tu consumo real.
Pasos prácticos:
- Accede al área de clientes de tu distribuidora eléctrica.
- Descarga tu curva de carga anual.
- Localiza el pico máximo de potencia.
- Analiza en qué periodo se produce (punta o valle).
- Evalúa si ese pico es habitual o excepcional.
Si tu pico máximo anual está claramente por debajo de la potencia contratada y no has sufrido cortes, existe margen de reducción.
Ventaja: precisión absoluta.
Inconveniente: requiere acceso a la plataforma de la distribuidora.
Método 2: cálculo manual con simultaneidad realista
Este método es útil cuando no tienes acceso a la curva de carga o en viviendas nuevas.
No se trata de sumar todos los electrodomésticos de la casa. Se trata de identificar cuáles pueden funcionar a la vez en un escenario realista.
Potencia aproximada de electrodomésticos habituales
| Electrodoméstico | Potencia aproximada (kW) | Uso simultáneo habitual |
|---|---|---|
| Frigorífico | 0,2 – 0,4 | Siempre en funcionamiento |
| Lavadora | 1,5 – 2,2 | Coincide con cocina ocasionalmente |
| Horno | 1,5 – 2,5 | Alta simultaneidad en horas punta |
| Vitrocerámica (un fuego) | 1 – 1,5 | Frecuente en horario punta |
| Aire acondicionado | 1 – 2 | Estacional |
| Termo eléctrico | 1,5 – 2,5 | Programable en valle |
| Secadora | 2 – 3 | Coincide con lavadora si no se planifica |
| Cargador coche eléctrico doméstico | 3,7 – 7,4 | Normalmente en horario valle |
Escenario práctico completo
Supongamos un piso medio con:
- Frigorífico: 0,3 kW
- Vitro (un fuego): 1,5 kW
- Horno: 2 kW
- Lavadora: 2 kW
Escenario de máxima coincidencia realista (cocinar mientras funciona la lavadora):
0,3 + 1,5 + 2 + 2 = 5,8 kW
Pero en la práctica, la lavadora no está todo el ciclo a máxima potencia y el horno funciona por ciclos.
Aplicando un factor de simultaneidad prudente (0,7):
5,8 kW x 0,7 = 4,06 kW
Resultado razonable: 4,6 kW cubriría el escenario con margen.
Este ejemplo demuestra por qué muchas viviendas funcionan perfectamente con 4,6 kW aunque la suma nominal supere esa cifra.
Qué potencia contratar según tu tipo de vivienda
No todas las viviendas necesitan la misma potencia. El error habitual es decidir solo por metros cuadrados, cuando lo verdaderamente determinante es el tipo de sistema energético instalado y el grado de simultaneidad real.
Piso con gas natural (calefacción y agua caliente por gas)
Este es el escenario más favorable para optimizar potencia. Si la calefacción y el agua funcionan con gas, la electricidad se limita a:
- Electrodomésticos de cocina.
- Iluminación.
- Pequeños aparatos.
- Aire acondicionado puntual.
En este perfil, lo habitual es que 3,45 kW o 4,6 kW sean suficientes.
Señal de sobredimensionamiento: tener 5,75 kW o más sin calefacción eléctrica.
Recomendación estratégica: revisar potencia máxima demandada antes de mantener más de 4,6 kW.
Piso con termo eléctrico
El termo eléctrico puede consumir entre 1,5 y 2,5 kW cuando está en funcionamiento. Si coincide con cocina u horno, el pico aumenta considerablemente.
En estos casos, 4,6 kW suele ser el mínimo razonable. Si hay varios ocupantes y uso simultáneo frecuente, puede ser necesario 5,75 kW.
Estrategia inteligente: programar el termo en horario valle reduce necesidad de potencia punta elevada.
Vivienda todo eléctrico
Cuando calefacción, agua caliente y cocina funcionan con electricidad, la potencia necesaria aumenta significativamente.
Escenario típico:
- Calefacción eléctrica: 2–3 kW por equipo.
- Vitro + horno: 3–4 kW simultáneos.
- Lavadora o lavavajillas: 2 kW adicionales.
En estas viviendas, 5,75 kW es habitual, pudiendo llegar a 6,9 kW o más dependiendo del tamaño y hábitos.
Aquí es crítico analizar curva de carga real antes de tomar decisiones.
Aerotermia
La aerotermia es eficiente, pero puede generar picos en momentos de arranque o alta demanda térmica.
No todas las instalaciones requieren más potencia, pero sí es frecuente que superen los 5,75 kW.
Recomendación: nunca decidir potencia en aerotermia sin analizar curva real de invierno.
Vivienda con coche eléctrico
Un punto de carga doméstico habitual funciona a 3,7 kW (monofásico) o 7,4 kW.
Si cargas por la noche, puedes contratar mayor potencia en valle y mantener moderada la de punta.
Ejemplo:
- Punta: 4,6 kW
- Valle: 6,9 kW
Esto permite cargar vehículo sin sobredimensionar el periodo más caro.
Segunda residencia
Si el uso es esporádico, suele ser posible reducir potencia. Muchas segundas viviendas funcionan perfectamente con 3,45 kW.
Estrategia inteligente: optimizar potencia punta y valle
Desde la reforma tarifaria puedes contratar dos potencias distintas:
- P1 (punta): más caro.
- P2 (valle): mucho más económico.
La estrategia consiste en:
- Reducir potencia en punta si no necesitas picos elevados.
- Aumentar potencia en valle si concentras consumos intensivos (coche eléctrico, termo, acumuladores).
Simulación práctica de optimización
Escenario base:
- 5,75 kW en punta
- 5,75 kW en valle
Escenario optimizado:
- 4,6 kW en punta
- 6,9 kW en valle
Impacto:
Reducir 1,15 kW en punta supone ahorro aproximado de:
1,15 kW x 26,93 €/año ≈ 31 € anuales.
Subir 1,15 kW en valle apenas incrementa coste anual en menos de 1 € por kW.
Conclusión: desplazar potencia al valle es financieramente eficiente cuando el consumo fuerte ocurre de noche.
Qué pasa si contratas demasiada o poca potencia
Elegir mal la potencia no es grave, pero sí tiene consecuencias económicas o prácticas.
Si contratas menos potencia de la necesaria
- El contador limitará el suministro cuando superes el límite.
- Se producirán cortes al coincidir varios aparatos.
- Podrás reorganizar consumos… o tendrás que subir potencia.
El problema no es técnico (no daña la instalación), sino de comodidad. Si los cortes son frecuentes, la vivienda está infradimensionada.
Si contratas más potencia de la necesaria
- No notarás ningún problema técnico.
- Pagarás más cada día del año.
- Ese sobrecoste se acumula durante años.
Ejemplo acumulado:
1,5 kW de exceso x 27,6 € anuales ≈ 41 € al año.
En 10 años: más de 400 € pagados innecesariamente.
En mercado libre el impacto puede duplicarse.
Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada
La normativa establece costes regulados cuando se modifica la potencia.
| Concepto | Subir potencia | Bajar potencia |
|---|---|---|
| Derechos de enganche | 9,04 € + IVA | 9,04 € + IVA |
| Derechos de extensión | 17,37 € + IVA por kW | No aplica |
| Derechos de acceso | 19,70 € + IVA por kW | No aplica |
Subir 1 kW cuesta aproximadamente 46 € + IVA.
Bajar potencia cuesta solo los derechos de enganche.
Importante: solo puedes cambiar la potencia una vez al año (salvo cambio de titular).
Cómo cambiar la potencia paso a paso
- Revisa tu potencia actual en la factura.
- Consulta tu potencia máxima demandada anual.
- Determina el nuevo valor objetivo.
- Solicita el cambio a tu comercializadora.
- Espera entre 1 y 5 días hábiles para que se aplique.
El coste se cargará en la siguiente factura.
Preguntas frecuentes sobre qué potencia contratar
¿Cuál es la potencia más habitual en España?
La mayoría de hogares se sitúan entre 4 y 6 kW. Las viviendas con gas suelen estar en 3,45–4,6 kW.
¿Puedo contratar 3,8 kW?
Sí. Actualmente se puede contratar en múltiplos de 0,1 kW hasta 15 kW, siempre que tu instalación lo permita.
¿Es obligatorio contratar dos potencias distintas?
No. Puedes mantener la misma en punta y valle si lo prefieres.
¿Cuánta potencia necesita un cargador doméstico?
Los modelos habituales funcionan a 3,7 kW o 7,4 kW. La estrategia óptima suele ser dimensionar el periodo valle.
¿Cuándo merece la pena bajar potencia?
Cuando tu potencia máxima demandada está claramente por debajo de la contratada y no sufres cortes.
Conclusión: la potencia correcta no es la más alta, es la ajustada
Contratar más potencia no da ventajas adicionales. Solo aumenta el coste fijo de tu factura.
La decisión correcta pasa por:
- Analizar tu potencia máxima real.
- Entender tu simultaneidad habitual.
- Optimizar punta y valle si procede.
Una potencia bien ajustada es una de las formas más estables de optimizar tu factura eléctrica sin cambiar hábitos de consumo.
La mejor potencia es la que cubre tus picos reales, no la que te da tranquilidad psicológica.
