Cargar a 3,7 kW, 7,4 kW, 11 kW o 22 kW: qué cambia en casa

Recarga doméstica en España

En casa, 3,7 kW y 7,4 kW suelen ser potencias monofásicas; 11 kW y 22 kW suelen requerir alimentación trifásica. Pero la cifra impresa en el cargador no garantiza que el coche vaya a cargar a esa potencia: mandan el límite de carga en corriente alterna del vehículo, el SAVE, la configuración del equipo, la instalación y la potencia disponible.

3,7 kW230 V · 16 A aprox. · monofásica
7,4 kW230 V · 32 A aprox. · monofásica
11 kW400 V · 16 A/fase aprox. · trifásica
22 kW400 V · 32 A/fase aprox. · trifásica

Importante: las equivalencias de amperaje son nominales y orientativas. No sirven para elegir cable, magnetotérmico, diferencial ni canalización. El diseño del circuito de recarga debe hacerlo una empresa instaladora habilitada conforme al REBT y a la ITC-BT-52.

Comparativa rápida de 3,7, 7,4, 11 y 22 kW

Potencia nominalRed habitualCorriente orientativaQué debe existir para aprovecharla
3,7 kWMonofásica, 230 V16 AVehículo y SAVE compatibles, más circuito específico correctamente diseñado.
7,4 kWMonofásica, 230 V32 AAdmisión del coche, SAVE configurado para esa corriente e instalación capaz de soportarla.
11 kWTrifásica, 400 V16 A por faseSuministro e instalación trifásicos, además de cargador embarcado trifásico en el vehículo.
22 kWTrifásica, 400 V32 A por faseLos mismos requisitos que a 11 kW, con mayor capacidad de instalación y un vehículo que admita 22 kW en CA.

Estas cuatro cifras son configuraciones habituales de equipos de recarga, no cuatro niveles garantizados en cualquier vivienda. Un SAVE de 22 kW puede estar limitado a 11 kW, 7,4 kW o menos; y un coche con cargador embarcado monofásico no aprovechará una infraestructura trifásica como un vehículo compatible con carga trifásica.

Qué cambia entre monofásico y trifásico

Recarga monofásica

Trabaja habitualmente a 230 V. Es la referencia usual para 3,7 kW y 7,4 kW. La potencia aproximada puede expresarse como P ≈ V × I: a 230 V, 16 A equivalen aproximadamente a 3,7 kW y 32 A a 7,4 kW.

Recarga trifásica

Trabaja habitualmente a 400 V entre fases. Es la configuración usual para 11 kW y 22 kW. Con carga equilibrada y factor de potencia próximo a 1, 16 A por fase equivalen aproximadamente a 11 kW y 32 A por fase a 22 kW.

Pasar de una vivienda monofásica a una solución trifásica no consiste en cambiar el cargador. Puede requerir revisar el suministro, la instalación de enlace, el cuadro, el recorrido del circuito, la capacidad disponible y la documentación técnica aplicable.

La potencia real la determina el eslabón más limitante

La carga efectiva será la menor potencia que permitan simultáneamente estos elementos:

  1. El vehículo: consulta su ficha técnica para conocer la potencia máxima de carga en corriente alterna y si admite una o tres fases.
  2. El SAVE: revisa tensión admitida, número de fases, corriente máxima y potencia configurada en la aplicación o en la pantalla accesible al usuario.
  3. La instalación: el circuito exclusivo, conductores, protecciones, puesta a tierra, canalización y caída de tensión deben ser adecuados para el diseño concreto.
  4. El suministro y el uso simultáneo: los consumos de la vivienda pueden reducir la potencia disponible para el coche o exigir una gestión dinámica de carga.

Por ejemplo, instalar un equipo etiquetado como 22 kW no permite cargar a 22 kW si el suministro es monofásico, si el coche solo acepta 7,4 kW en CA o si el instalador debe configurarlo a una potencia menor por las condiciones de la instalación.

Cómo comparar tiempos de carga sin prometer una duración exacta

El tiempo teórico puede estimarse con esta relación:

Tiempo aproximado (h) ≈ energía a reponer (kWh) ÷ [potencia efectiva (kW) × rendimiento]

La potencia relevante es la que el coche está aceptando realmente, no necesariamente la potencia máxima anunciada del SAVE. Además, el resultado cambia con la energía que falte por cargar, el estado de carga, la temperatura, las pérdidas y la posible reducción de potencia durante parte de la sesión.

Como comparación teórica, si la potencia efectiva se duplica y la energía a reponer es la misma, el tiempo se reduce aproximadamente a la mitad. En una carga real no tiene por qué ser exactamente así.

Qué necesita la instalación en una vivienda

La ITC-BT-52 se aplica a instalaciones de recarga de vehículos eléctricos, incluidas las viviendas unifamiliares y los aparcamientos colectivos. En una vivienda unifamiliar contempla un circuito exclusivo de recarga, denominado C13, que puede tener alimentación monofásica o trifásica.

La instalación no se define únicamente con los kW del cargador. El profesional debe valorar, entre otros aspectos:

  • el esquema de conexión aplicable según el inmueble;
  • la potencia prevista y la simultaneidad con otros receptores;
  • la capacidad disponible del suministro y de la instalación existente;
  • la longitud del recorrido, la sección de conductores, el método de instalación y la caída de tensión;
  • las protecciones frente a sobreintensidades, sobretensiones, contactos indirectos y corrientes residuales que correspondan al equipo y al diseño;
  • la puesta a tierra, la canalización, la medición y, cuando proceda, la gestión dinámica de carga.

La ITC-BT-52 contempla distintos esquemas para aparcamientos colectivos, incluidos esquemas individuales, colectivos y circuitos adicionales. La elección depende de cómo estén configurados los contadores, la instalación del edificio, la plaza, el recorrido de las canalizaciones y la potencia disponible.

Potencia contratada, simultaneidad y balanceo de carga

La potencia contratada no equivale automáticamente a la potencia que el coche puede utilizar en todo momento. Cuando coinciden cocina, climatización, horno, termo u otros consumos con la recarga, el conjunto puede acercarse a la capacidad del suministro o de la instalación.

Un sistema de gestión dinámica puede ajustar la recarga según el consumo del inmueble, pero no sustituye el diseño reglamentario ni las protecciones necesarias. Antes de aumentar la potencia contratada, conviene que el instalador valore la simultaneidad real, el esquema de conexión y la capacidad de la instalación.

Garaje comunitario: comunicación y requisitos técnicos

En una plaza individual de garaje situada en un edificio en régimen de propiedad horizontal, la instalación de un punto de recarga de uso privado requiere comunicación previa a la comunidad. El coste de la instalación y del consumo corresponde a los interesados directos.

Esta comunicación no elimina las exigencias técnicas. Si hay que actuar sobre canalizaciones, elementos comunes o infraestructuras del edificio, pueden existir condicionantes técnicos y comunitarios adicionales. La empresa instaladora debe definir el esquema aplicable y la documentación que corresponda.

Documentación y ejecución profesional

Antes de una instalación nueva o de una modificación alimentada desde la red, corresponde preparar la documentación técnica exigible conforme a la ITC-BT-04. Según el tipo y alcance de la actuación, podrá requerirse proyecto o Memoria Técnica de Diseño.

Las instalaciones sujetas al REBT deben ser ejecutadas por empresas instaladoras en baja tensión habilitadas. Al terminar, deben realizarse las verificaciones pertinentes y emitirse el certificado de instalación cuando proceda. La tramitación concreta puede variar según la comunidad autónoma.

No abras el cuadro ni el SAVE. No manipules conductores, bornes, protecciones, diferenciales ni sistemas de control de carga. Tampoco aumentes la corriente configurada para intentar alcanzar la potencia anunciada, ni conectes un circuito de 7,4, 11 o 22 kW aprovechando una toma doméstica sin diseño y protecciones específicas.

Comprobaciones seguras antes de pedir presupuesto

  1. Busca en la ficha del coche su potencia máxima de carga en corriente alterna y si admite carga monofásica o trifásica.
  2. Revisa la ficha del SAVE: tensión, fases, corriente máxima, potencia y rango de configuración.
  3. Consulta en la aplicación o pantalla del equipo la potencia instantánea, la corriente configurada y los avisos visibles.
  4. Revisa el contrato o factura para identificar la potencia contratada, sin asumir que coincide con la potencia disponible para el coche.
  5. Solicita a una empresa instaladora habilitada una revisión de capacidad, recorrido, protecciones, caída de tensión, tierra y documentación.

Detén la carga de forma segura y contacta con un instalador habilitado o con el servicio técnico si observas calentamiento anormal, olor a quemado, humo, chispas, humedad, daños visibles, avisos de aislamiento o disparos repetidos de protecciones. No intentes restablecer una protección repetidamente sin identificar la causa.

Preguntas frecuentes

¿3,7 kW y 7,4 kW son siempre monofásicos?

Son configuraciones habitualmente asociadas a 230 V monofásicos: unos 16 A para 3,7 kW y 32 A para 7,4 kW. Son equivalencias nominales; la configuración real debe verificarse en el SAVE y en la instalación.

¿Puedo cargar a 11 kW con una instalación monofásica?

No como configuración habitual de recarga doméstica en corriente alterna. Los 11 kW se asocian normalmente a una alimentación trifásica de 400 V y unos 16 A por fase, además de un vehículo que admita carga trifásica.

¿Qué necesito para cargar a 22 kW en casa?

Habitualmente, suministro e instalación trifásicos, un SAVE compatible, un vehículo que admita 22 kW en corriente alterna y una instalación diseñada para esa potencia. No basta con instalar un cargador etiquetado como 22 kW ni con aumentar la potencia contratada.

¿La potencia contratada debe ser igual a la potencia del cargador?

No necesariamente. Hay que considerar el consumo simultáneo de la vivienda, la capacidad de la instalación y, si procede, la gestión dinámica de carga. La solución debe definirla el profesional que diseñe la instalación.

¿Puedo instalar un punto de recarga en mi plaza sin permiso de la comunidad?

Para un punto de uso privado en una plaza individual de un garaje en propiedad horizontal, la Ley de Propiedad Horizontal establece comunicación previa a la comunidad. Esto no elimina la obligación de cumplir el REBT ni resuelve por sí solo las actuaciones sobre elementos comunes.

¿Por qué el coche carga a menos potencia que la indicada en el SAVE?

Puede deberse al límite del cargador embarcado del vehículo, a una configuración de corriente inferior, a que el coche no admita trifásica, a la gestión dinámica de carga, a otros consumos simultáneos o a una limitación de la instalación. Revisa la información visible del vehículo y del SAVE y consulta con el instalador si no hay una explicación clara.

Fuentes y normativa

Revisado: septiembre de 2026.